MUNDOLA.NET - 6 DE ABRIL DEL 2006 • NUMERO 740

LOS CALZONES
SIGUEN SIENDO LOS DE SIEMPRE

Como tantos jóvenes de hoy, hace unos años atrás, en el sur del Gran Buenos Aires, un grupo de adolescentes se juntaba para escuchar la música que les gustaba y hacer la suya propia. Hasta aquí, la historia no tiene nada de particular, aún hoy en muchos garages de casas de toda América se suelen oir los ensayos de proyectos de bandas , algunas llegarán a destino, otras quedarán en el deseo... Lo cierto es que hoy por hoy , a casi veinte años de esos ensayos los integrantes de Los Calzones siguen sintiendo lo mismo y creyendo en lo mismo pero su música trascendió, del garage a los lugares del vecindario, de allí al resto de la ciudad y el país, del país al contiente y de un continente al otro.

¿El secreto para lograrlo? Mantenerse fiel a uno mismo.
El género que eligieron no es cualquiera, es el ska... Pero para explicarnos mucho mejor acerca de lo que hacen y de ellos mismos como músicos compartamos esta parte de le entrevista que Mundo LA mantuvo con el Pingüino, tal como lo conocen sus seguidores.

— ¿Quiénes son los seguidores de Los Calzones?
— Los rude boys.

— ¿Y quiénes son?
— La gente que escucha mucho ska se llaman rude boys, son gente que se viste de trajecito, con gorrita, con tiradores, y en cada lugar del mundo hay como un público específico que conoce mucho del estilo de música, ahora si llevas esto por ejemplo a Chile, a Argentina, donde Los Calzones son mucho más populares, cambia, te diría que desde Perú para arriba y para los costados, básicamente la gente que nos viene a ver es gente que escucha mucho ska.

— ¿Cuál es el promedio de edad de la gente que los escucha?
— No es que nosotros nos limitemos, es decir, si tengo que contestar una pregunta y resumir, tengo que resumirte en algo concreto que puedas comprender, cuando el grupo traspasa la barrera de lo independiente y pasa a ser popular, obviamente tienes gente de todo tipo y estilo, pero aún en los recitales que hacemos en Latinoamérica, en Europa, el promedio de edad es muy variado, si tú me preguntas: "¿son todos de diecinueve años?" y no, "¿son todos de veinticinco?", y no, pero hay un montón, "¿son todos tipos de treinta?", y no, pero hay un montón.

— ¿Y si yo te pregunto cuál es la constante entre el de diecinueve, el de veinticinco y el de treinta que se encuentran ahí, qué es lo que los une para escuchar tu música?
— Me imagino que serán Los Calzones el común denominador de todos, pero me parece que tiene mucho que ver toda esta fidelidad nuestra hacia un estilo de música, los dieciocho años de carrera, siete discos, muchas ciudades, no importa en qué idioma, me parece que lo que hace que vayas a ver un recital de U2, de los Rolling Stone, o que vayas a ver a Los Pericos o a los Toasters, para mencionarte diferentes grupos de diferentes convocatorias, en principio que hay algo del grupo que te interesa, y después que quieres ir a pasarla bien.

— ¿Qué pasaba en los '80 dentro de la música, dentro de lo social, qué pasaba en ustedes como para que se forme este grupo?
— Nosotros simplemente éramos amigos del barrio, entonces vagabundeábamos y de paso tocábamos, a medida que fue pasando el tiempo, Los Calzones se fueron profesionalizando, y en eso tuvo mucho que ver la convocatoria que el grupo tuvo desde el principio, la cantidad de gente que arrastraban Los Calzones en Lomas, en Temperley, de ahí a Capital, de ahí al primer disco independiente, de ahí a la televisión, a las multinacionales, de las multinacionales a la independencia, fueron como un montón de escalones, pero seguimos siendo los mismos muchachos de barrio nada más que más gordos y con menos pelo.

— ¿Crees que esto de que sigan siendo los mismos es la clave?
— Si yo supiera cual es la clave, la registro y me lleno de plata. Nosotros la pasamos bien así, y lo que sí me parece que es muy importante es que no nos engañamos a nosotros mismos, que no engañamos a nuestro público, cada cosa que está en el disco es el momento que está viviendo el grupo, cada vez que escucho un disco viejo veo que Los Calzones avanzaron, no sólo en la forma de escribir sino en la forma de tocar, en su sonido, que no nos repetimos, que nos reinventamos permanentemente, aún estando en un estilo de música muy repetitivo, eso me da la sensación que es crecimiento.

— ¿Qué peso tiene la realidad social en este crecimiento de ustedes?
— La realidad cambió y mucho desde que nosotros teníamos dieciocho años a ahora, y también lo que cambió mucho es que nosotros cuando éramos chicos observábamos las cosas de una manera y ahora las observas de otra, que ahora recorremos el mundo y antes no salíamos de Lomas, era de casa al Centro y del Centro a casa, a veces de casa a la cancha y de la cancha a casa, hay muchos kilómetros recorridos y muchas cosas que se observan de otra manera.

— ¿Qué compromiso les demanda, en cuanto al producto que llega al público, el tema de la popularidad?
— El tema es que a la hora de componer, no le componemos al público, nos componemos a nosotros, de ahí arranca la iniciativa que de hecho es diferente, y por ejemplo, a la hora de producir el disco que es como cuando decoras la torta, lo producimos para nosotros, buscamos satisfacer nuestras necesidades personales a la hora de componer, y esto quizás esté mal, pero bueno, es como somos, y esa fidelidad hacia nosotros mismos es quizás donde coincidimos con la gente, cuando compones de esa manera, y cuando escribimos lo que escribimos, porque tenemos la necesidad de escribirlo, no piensas siquiera en el marketing, es decir, la gente no está en la sala y no buscamos componer para la gente, quizás sea súper egoísta pero es la verdad.

— ¿Decididamente ustedes podrían ser un público de Los Calzones si fueran público y no fueran Los Calzones?
— Por supuesto.

— ¿Si tuvieras que dar una definición de lo que es ska?, no para alguien que sabe.
— Es música de morenos tocada por blancos, nacida en Jamaica a finales de los '50, padres del reggae.

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